Bejan Matur (Maraş, 1968), una de las poetas más importantes de Oriente Medio, es de origen kurdo aleví y escribe en turco. Su primer libro, publicado en 1996, fue recibido en su país como un “soplo de aire fresco”, innovador, tanto en su lenguaje como en su temática. Su voz es a veces ingenua como la de una niña, y otras, una voz ancestral e inquietante que recurre a imágenes procedentes de fuentes tribales y de mitologías desconocidas para contar una historia de familias desintegradas, desplazadas, en un paisaje azotado por el viento, la decadencia, la muerte, la oscuridad y la desolación.

Traducción de la autora y Abraham Gragera

 

TÚNICAS CEREMONIALES

En el frío y decadente corazón de estas tierras vi unos ojos. Todo el mundo estaba allí, todos con su voz y su apariencia. Nos conocemos mejor cuando hacemos el amor, cuando corroemos juntos nuestros corazones. Cada vez más pesado, nuestro cuerpo nos despierta de noche. Las casas con patios son como tumbas. La infancia es un sueño que no quiere acabar. Y un anhelo de tocar que nos arrastra hacia la muerte. Me puse a prueba en cada cuerpo, me abandoné en cada ciudad. Metí los cielos de los países en mi corazón y cuando vi el vacío de mi corazón me dije: «Es hora de partir». Dentro de las túnicas ceremoniales en descomposición se mecen las raíces. Aunque lo arrojemos al mar, el fuego arderá siempre, como ahora, desolada dádiva para la oscuridad. «Quizá la historia sea un error», dice el poeta; «la humanidad entera es un error», dice Dios. Mucho después, en un futuro tan corrupto como el corazón de estas tierras, «La humanidad es un error», dirá Dios, «y estoy aquí para arreglarlo». Pero ya será tarde. La ola de agua roja y muerta, el camino andado por la noche, la pobre tierra salpicada de viajeros, los sudarios blancos que se mecen, las túnicas ceremoniales. Lo único indispensable para correr a caballo es la crin. Esta es la verdad, ahora estamos aquí, en el surco, pudriéndonos. Dios no debe ver lo que yo escribo. «La humanidad es un error», repite. Y para corregirlo nos da penas, penas sólo. Berlín, febrero de 1997

TÖREN GİYSİLERİ

Çürümüş donuk kalbinde bu toprakların Gözleri gördüm. Herkes sesiyle vardı Ve duruşuyla gövdesinin. Bir insanı en iyi sevişirken tanırız. Kalbimizi birlikte çürütürken. Ağırlaşan gövdemiz Gece uyandırır. Mezar gibidir avlulu evler. Çocukluk bir uykudur. Uzun sürer. Ve dokunmak için bir arzu Bir arzu sürükler bizi ölüme. Ben kendimi sınadım her gövdede Ben kendimi bıraktım her şehirde İçime aldım göğünü ülkelerin Ve boşluğunu görünce kalbimin Gitmeli dedim. Çürümüş tören giysileri içinde Askıda salınan kökler. Biz denize düşürsek de ateşi O hep yanar. Issızlık bahşeder karanlığa. Yanar. Tarih bir yanılgı olabilir diyor şair İnsan bir yanılgıdır diyor tanrı. Çok sonra Bu toprakların kalbi kadar Çürümüş bir sonrada İnsan bir yanılgıdır diyor tanrı. Ve düzeltmek için varım Ama geciktim. Ölü kızıl suyun dalgası Gece yürünen yol Ve yolcuların dağıldığı zavallı yeryüzü Salınan beyaz kefenler Tören giysileri. Ve bir koşu için gerekli tek şey Atın yelesidir. Aslolan, Şimdi ve burada Çürüyüp kaldık. Tanrı görmesin harflerimi İnsan bir hata diyor durmadan Ve hatasını düzeltmek için Acı veriyor Sadece acı. Şubat '97, Berlin

TODAS LAS MUJERES SABEN CUÁL ES SU ÁRBOL

Cuando vine a ti estaba a punto de abrir las alas sobre aquella ciudad yerma, la ciudad de piedras negras; estaba a punto de buscar un árbol, de posarme en sus ramas y gritar de dolor. Todas las mujeres saben cuál es su árbol. Aquella noche volé, sobrevolé aquella ciudad que hasta la oscuridad temía hollar. Con el alma sin sombra, solitaria, aullé.

HER KADIN KENDİ AĞACINI TANIR

Sana geldiğimde Kanatlarımı, Siyah taşlarla örülmüş O ıssız şehrin üzerinde açacak, Bulduğum bir ağacın dallarına tüneyecek Ve acıyla bağıracaktım. Her kadın kendi ağacını tanır. Uçtum o gece. Karanlığın girmeye korktuğu şehri geçtim. Gölge olmayınca ruh yalnızdı. Uludum.

EL SUEÑO DE LA TIERRA

En su soledad, el cielo de la noche pensó: ¿Por qué estas estrellas? ¿Por qué esta voz que murmura en lo más hondo de mi negrura? Y cuando las voces se desvanecen, ¿qué es lo que queda Si la estrella Polar se mueve solo un segundo, ¿se pierde el pescador? ¿Olvida el pastor su silbato? Quizá nada, nada pueda alterar la verdad de lo que soy. Soy el sueño de la Tierra. Quien duerme hasta el final de su sueño verá, cuando despierte, más allá la verdadera oscuridad.

YERYÜZÜNÜN DÜŞÜ

Göğün gecesi yalnızken Düşünmüş, Bu yıldızlar niçin? Neden içimin karanlığında uğuldayan bu ses? Sesler çekilse Ne kalır Ruhumu kemiren boğuntudan geriye? Kutup yıldızı yerinden oynasa bir an, Balıkçı mı şaşırır yolunu, Çoban mı unutur ıslığını? Belki de hiçbir şey, Hiçbir şey hakikatimi değiştirmez. Yeryüzünün düşüyüm ben Uykusunu bitiren insan Uyanınca görecek Asıl karanlık ötede.

CREACIÓN

Escucha, mira: las montañas nacen. Los ríos subterráneos se remontan a una sangre que fluye lentamente. Una vena de azul lapislázuli de átomos de polvo. Quizá la tierra sólo la conozca el viento. El viento que roza los árboles y a los humanos, para morir después quién sabe dónde.

YARADILIŞ

Dinle bak, dağlar oluşuyor. Yer altı nehirleri çekiliyor İçinin pıhtılaşmış kanına. Lapis bir damar Toz zerreleri. Belki bir rüzgâr tanıyor yeryüzünü. Ağaçlara ve insana dokunup ölüyor rüzgâr.

RÉQUIEM POR SAROYAN ⁽¹⁾

1. Las montañas de Bitlis cubiertas de nieve, las montañas de Bitlis… ⁽²⁾ Ay, el pasado… Para el hombre que busca su patria ¿son las piedras que encuentra sólo piedras? 2. Una mujer de luto lleva una camisa. Habla de una camisa llena de dolor. Mira —dice—, en las montañas hace frío aún, mira: águilas, robles y ciervos. No hemos olvidado. 3. Con la pena y el lamento de tu pecho, encajas en nuestra noche. Encajas en la soledad que crece de la tierra. Espero tu regreso a las montañas de Bitlis, miro obstinadamente hacia el tiempo imborrable de las rosas que visten la cabeza ensangrentada de un padre. Obstinadamente 4. Y sé que las mismas palabras no pueden hablar de las mismas montañas y que el río del anhelo no alcanzará nunca los mismos valles. Ahora, esta mañana una música todo lo renueva. La historia es un hombre sentado frente a una piedra rota. Un manuscrito con letras ilegibles como los corazones rotos. Una piedra que sufre. 5. ¿Recuerdas al hombre que se llenaba los bolsillos de piedras, al hombre desolado que buscaba su patria? El muro en el que se reclina, el viento que atraviesa con los ojos. Recoge aún, en el recuerdo, piedras, desmonta aún piedras en el recuerdo. Porque nos queda por delante un viaje mayor que la muerte perdono ahora la nieve, la partida, el último aliento exhalado en invierno. Ahora todo lo perdono.

SAROYAN’A AĞIT

1. Bitlis’in dağları kar içinde Dağları Bitlis’in ah Geçmişin. Bir adamın yurdunu ararken Bulduğu taşlar Taş mıdır sadece? 2. Yas içinde bir kadın Bir gömleği taşıyor Acıdan bir gömleği anlatıyor bize. Bakın diyor dağlar hâlâ soğuk Bakın kartallar Geyikler Ve meşe Biz unutmadık. 3. Göğsünde Bir yastan kalan kederle Yakıştın gecemize Yakıştın toprakta büyüyen yalnızlığa. Senin dönüşüne bakıyorum ben Bitlis’in dağlarına Bir babanın kanlı başını süsleyen güllerin Solmadığı zamana Bakıyorum inatla. 4. Ve biliyorum Aynı kelimeler Aynı yerden söylense de Aynı dağları Aynı vadileri Anlatmaz Ve nehri özlemenin Aynı uzaklığa ulaşmaz. Şimdi bir müziğin Her şeyi yenilediği Bu sabah, Bir adamın Bir taşın karşısında Oturmasıdır geçmiş. Harfleri okunmayan Kırık bütün kalpler gibi Acı içinde Bir taş. 5. Ceplerine taş dolduran adamı Hatırladın mı Bir yurt arayan üzgün adamı Onun yaslandığı duvar Onun baktığı rüzgâr Taş toplamaktadır hâlâ bellekte Bellekte taş sökmektedir Çünkü ölümden daha büyük Bir yol var önümüzde Artık karları bağışlıyorum Kışta tükenen soluğu, gidişi Artık her şeyi bağışlıyorum.

⁽¹⁾ William Saroyan, el escritor armenio nacido en EE. UU.

⁽²⁾ Bitlis es la ciudad donde nacieron los antepasados de Saroyan y de Saroyan visitó esa ciudad cuando ya era mayor, en busca de la casa donde nació su padre.