José Fernández nació en Estepona en 1998. Perteneció al colectivo pUMA. Desarrolla talleres de poesía oral dentro de su proyecto Subir al pueblo y talleres con niños como parte del colectivo Niñxs Cansadxs. Compatibiliza su trabajo de profesor con la producción del festival Irreconciliables.

En 2023 publicó su único poemario hasta la fecha, Mesa camiya (Letraversal, 2023), I Premio de lxs lectorxs Miss simpatía Letraversal, transcrito tomando como base la propuesta ortográfica del EPA (Êttandâ Pal Andalûh).

El uso de una oralidad de origen no necesariamente rural, la mezcla de hablas, personajes y elementos de lo popular y folclórico forjan y alicatan la construcción de una voz singular, muy a tener en cuenta en la joven poesía española. 

Actualmente vive en Málaga con su perra Kalima y pasean juntos por el barrio todos los días. Dio sus explicaciones en esta entrevista en la revista Popper.

AGÛTTINA

I En er campo del Padrón solo se plantaron árbolê y una casa con dô habitazionê. Mi padre aró la tierra y traho gayinâ, codônnizê y conehô. Le regalaron una zerda, le pusimô nombre, côttruimô un torîh hunto ar gayinero. Podía subirme en su lomo y yamâl-la pa que biniera como si fuera un cabayo o un perro. Seguíamô huntô a mi padre mientrâ recohía lô tomatê o podaba lô limonerô. Con el ozico remobía la tierra pa encontrâh raízê y er suelo se borbía úmedo y blando. Me yebaron tarde ar campo el día de la matanza. Abía cochê en er carrîh y olía a pelo quemao. II No podía imahinâh la dimensión de su cuerpo colgando ni cuánta comida sacaríamô de eya. Separaron la cânne y la repartieron entre lô inbitaô enbuerta en papêh film o metía en borsitâ de plâttico. Nosotrô no la conhelamô y acabó pudriéndose en er cubo de basura.

LA HACARANDA QUE OCURTA LA CASA DER CAMPO

Odiamô el árbôh y sû florê bioletâ que caen cuando se azerca el berano. Emô quitao lâ ramâ y dehao la casa ar dêccubierto. Dará tiempo a que crêccan y ar finâh de la primabera con la calôh nô dé sombra, nô ocurte de la hente que por el carrîh ba a la charca. Lâ florê mancharán er suelo y se borberán pringosâ lâ losâ de terrazo. Qué êttraño el árbôh que se poda y floreze recordando dónde se quedan lô piê pegaô ar suelo.

ÊTTÁN BAZIANDO ER ZEMENTERIO DE ÊTTEPONA

Un arquitêtto proyêtta un bloque sobre er zementerio antiguo. Lâ florê de plâttico serán hardinê y lô buzonê nichô en miniatura. Lô muertô se mudarán a otra parzela mâ grande mâ sola con bîttâ a la sierra. Y peonê, gruîttâ e inhenierô côttruirán terrazâ pa bêh la playa sin sabêh si aze lebante o si er poniente rebuerbe la arena de la Rada.

UNA CASA GRANDE

El otro día dije Quizâ en 10 añô podamô bibîh en una casa grande con Kali. Tú me contestaste Dentro de 10 añô Kali êttará muerta. No conocerá mi perra más hogar que este. El suelo de terrazo será el único suelo de su casa y solo tomará el sol en esa losa de la cocina. Morirá mi perra cambiaré de casa y siempre pensaré en ella encerrada en este piso tan pequeño.